Piel seca o muy seca con tacto áspero: su base limpiadora sin jabón y los ácidos exfoliantes ayudan a suavizar la superficie cutánea y a dejar la piel más uniforme tras la ducha.
Piel con rugosidades, irregularidades o descamación: el uso diario está orientado a afinar el grano de la piel y a reducir el aspecto de asperezas visibles.
Piel con protuberancias o queratosis pilar: su acción exfoliante suave resulta adecuada para zonas con textura irregular y pequeños bultos cutáneos.
Zonas de fricción con marcas u oscurecimiento: axilas, ingles y otras áreas sujetas a roce pueden beneficiarse de una limpieza que ayude a mejorar la uniformidad de la piel.
Piel sensible: la fórmula sin jabón y la presencia de agentes hidratantes la hacen apta para pieles que requieren un cuidado más respetuoso.
Todo tipo de piel y fototipos I-VI: puede incorporarse en rutinas corporales de mantenimiento cuando se busca una exfoliación cosmética regular.
Personas a partir de 10 años: está indicado para adolescentes y adultos, incluidas personas embarazadas y en periodo de lactancia, siempre siguiendo el modo de uso recomendado.
Uso diario de ducha con objetivo renovador: encaja en rutinas que buscan limpiar, exfoliar suavemente e hidratar a la vez.






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